INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1412

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro durante un mitin de campaña en la playa de Copacabana el 16 de marzo de 2025 en Río de Janeiro, Brasil. GETTY.

Jair Bolsonaro y el dilema del prisionero

El proceso que podría condenar a 27 años a prisión a Jair Bolsonaro (2019-2022) en un veredicto que la Corte Suprema podría emitir este mismo año, ha dado, prematura pero inevitablemente, el disparo de salida a la campaña de las elecciones de octubre de 2026, cuyo incierto resultado va a depender de la suerte judicial del expresidente.
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El 18 de febrero, el fiscal general, Paulo Gonet, presentó una denuncia de 272 páginas acusando a Bolsonaro y a otras 33 personas, entre ellos siete generales retirados, de planear el asesinato de los entonces candidatos Luiz Inácio Lula da Silva y Geraldo Alckmin y del presidente de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes. En ella, lo califica de un intento de golpe de estado, que culminó el 8 de enero de 2023 con el asalto en Brasilia a las sedes de los tres poderes de la república.

En una entrevista al Financial Times, Bolsonaro acusa a sus enemigos de querer que muera en prisión. Si no se le permite presentarse como candidato, advierte, será “el fin de la democracia”. Desde su regreso al poder en 2023, sin embargo, Freedom House no ha cambiado sus calificaciones de la democracia brasileña, que hoy se enfrenta a un caso de manual de la teoría de juegos: el dilema del prisionero.

En ese cariz, los actores políticos no colaboran en mutuo beneficio por mucho que ello les convenga porque disputan un juego de suma-cero. Solo puede haber un ganador. Thomas Traumann escribe en America’s Quarterly que Bolsonaro podría apoyar a Tarcísio Gomes de Freitas, gobernador de São Paulo y hoy el nombre más fuerte de la derecha tradicional.

El problema, señala, son los intereses personalistas –y dinásticos– de los Bolsonaro, que esperan que el apoyo de Donald Trump, Elon Musk y los republicanos del Congreso les permita ganar la partida logrando que los partidos del “centrão” apoyen una “amnistía preventiva” a Bolsonaro y los 33, entre los que está Eduardo Bolsonaro, el tercero de sus hijos y hasta hace poco diputado federal por Sao Paulo.

Para ser candidato, Freitas tendría que renunciar a su cargo, algo que…

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